jueves, 29 de septiembre de 2016

¿Cómo hacen para triunfar las mujeres emprendedoras?

Cuatro mujeres comparten su mirada sobre cinco factores que podrían inhibir el sueño de su género por destacar en el mundo de los negocios. Sin rodeos, hablan, sobre todo, de las piedras que las mismas mujeres se ponen para lograr su objetivo.





Hay motivos para discutir:  de la población total de emprendedores, 19% corresponde a mujeres (cuatro millones, aproximadamente); este género sólo ocupa 3.6% de los puestos directivos, mientras que representa 51% de la población total y 38% es económicamente activa.

Por eso es necesario recurrir a algunas de ellas para saber la raíz del conflicto. Así, al calor de unas tazas de café, cuatro mujeres emprendedoras comparten las etapas más complicadas que las mujeres tienen que sortear en un país como México.

Ellas son Ana Victoria García, quien con un MBA por la Universidad Anáhuac es fundadora de la aceleradora de negocios de alto impacto Victoria 147. Verónica Zorrilla, directora de Muzak Pro y Ar-Te, quien, para mejores señas, se ha encargado de construir la ambientación de El Palacio de Hierro. Karla Ortiz, fundadora de Grupo Empresarial Muuk, dedicado a crear proyectos de construcción y remodelación de espacios, que tiene como clientes a Walmart México y Televisa. Gina Ortega, fundadora de High On Fashion, un blog de moda.



Punto 1. Las mujeres no creen que puedan destacar

“Sí, es algo que cuesta trabajo”, reconoce Verónica Zorrilla. “En algunos momentos es difícil tener la certeza de que puedes hacer algo grande. Por lo general estamos acostumbrados a ver hombres al frente de grandes empresas y equipos, por lo que es incómodo acercarte cuando la única mujer —poco accesible— es su secretaria.”

Para Karla Ortiz fue fácil creer que sí se puede y todo lo atribuye al ejemplo de su madre, quien tenía su propia empresa cuando ella era una niña. Después estudió Comunicación, hizo la Maestría en Arquitectura y fue ahí donde empezó a darse cuenta que el mundo no necesariamente estaba hecho para las mujeres: al momento de su admisión le ponían peros por ser mujer y comunicóloga, ya que en ese entonces las mujeres estudiaban para ser secretarias; ni siquiera había baños para mujeres en la facultad. A los 22 años decidió poner un alto e iniciar su proceso emprendedor.

“Es cuestión de no incomodarte”, sugiere Verónica, quien recuerda que dejó los pantalones en el clóset y sacó las faldas y los vestidos.

Ana Victoria piensa que para definir qué se quiere es importante rodearse de personas que te inspiren a creer para crear, así como tener referentes de personas que han logrado grandes cosas. “Para algunas mujeres el éxito es ver a sus hijos en el festival disfrazados de pollitos y para otras el éxito es facturar millones de pesos. Todo depende de las expectativas de cada uno y por eso es importante saber qué quieres”.



Punto 2. Las jóvenes emprendedoras se enfrentan ante el dilema de combinar su papel de empresarias con el rol de esposas. Aunque no hay cifras, se sabe que algunas abortan la misión empresarial

Gina Ortega sostiene que es un gran reto alcanzar el éxito en todas las facetas de la vida. “No da tiempo de crear un balance en tu vida; en toda decisión siempre hay un sacrificio. Lo más importante es definir qué quieres hacer, para saber cuáles oportunidades dejar pasar y cuáles aprovechar.”

Gina lo vive en carne propia: ha decidido por ahora no formar una familia; en este momento ha definido como su prioridad el crecimiento de su empresa. Tiene presente que su apuesta es a cara o cruz, ya que hay una delgada línea que divide la formación de un hogar, el éxito profesional o, todo lo contrario, la inestabilidad personal y el fracaso empresarial.

Parece no pensarlo dos veces y lo dice fuerte: “Más vale decisiones conscientes; es mejor no tener un hijo a ser una mamá frustrada porque tienes que trabajar y vivir con la culpa de dejar a tu hijo en la guardería y pasar con él únicamente tres horas al día.”



Punto 3. Los negocios están hechos para los hombres

Ana Victoria García considera que es momento de cambiar esa mentalidad, pero mientras eso no ocurra, sugiere: “Cásense con una pareja: alguien similar, alguien que te vea igual, no más, no menos; fomenta la asignación de roles equitativos en tu relación y, sobre todo, ten independencia financiera. Eso te dará mucha libertad.”

Pero se trata de una libertad que implica la obligación de tener presente que las tareas tienen fechas de caducidad, que los negocios deben darle rienda suelta a la creatividad sin ataduras y que, si bien es cierto los horarios son volátiles, requieren de compromiso. “Qué importan las ojeras cuando de pasión por lo que uno hace se trata”, dice Gina.



Punto 4. El fracaso pega más a las mujeres que a los hombres

Karla y su familia, después de haberlo tenido todo, cayeron en bancarrota. Así, mientras que la ley de la vida dicta que cuando uno sale de la universidad empieza de cero, ella arrancaba en números rojos. “Tenía dos opciones: vender gelatinas u obligarme a ser millonaria”, recuerda.

Optó por trabajar para materializar la segunda opción. “Ahí aprendí a conocerme, a explotar mis habilidades, a ser humilde, a pedir ayuda; adopté carácter ante la adversidad.”

Una opción de crecimiento para Karla fue apalancarse con el dinero de otras personas, asumir el riesgo y fijarse compromisos. “Me intimidó ver la responsabilidad que ya tenía encima y sobre todo el riesgo, pero ni modo, ya había firmado y no podía incumplir. Hubo algunas ocasiones que me pensé a los 23 años en la cárcel, quizá dando clases de inglés. Pero después comencé a firmar contratos grandes.” Las mujeres emprendedoras, dice Ana Victoria, asumen el fracaso como un asunto de carácter personal, cuando lo que tienen que hacer es aprender a escuchar el feedback de otras personas y a deslindarse del proyecto en el momento adecuado. “Acepta que no puedes hacer todo, permítete cometer errores y aprender de ellos, rodéate del equipo adecuado, reestructura, escucha a otras personas, haz networking, descubre las habilidades de tu equipo e intenta ser asertiva.”

Karla afirma que si no hubiera probado el sabor del fracaso, no estaría digiriendo las mieles del éxito. “A veces es necesario perderlo todo para volver a ganarlo.” Verónica, en tanto, piensa que es clave vivir ese punto de inflexión, ya que con éste se aprende a convivir con el miedo y el riesgo, pero también se descubre algo que muchos tratan de mantener bajo la alfombra: la (in)capacidad para emprender.



Punto 5. Las emprendedoras son sensibles y fatalistas

Una noche, mientras dormía, Verónica soñaba que iba navegando en un barco en plena tempestad, cuando de pronto se vio rodeada de tiburones. Al despertar, ella tomó este sueño como una “perfecta analogía” de cómo se siente una mujer “en el terreno de los hombres”.

Días después del mal sueño le cancelaron un contrato muy importante, hecho que le hizo no dormir bien durante varios días, pero después pensó que no había necesidad de sentirse mal, sobre todo porque tenía claro que a lo largo de su vida como empresaria, muchas personas le dirían que no. Entonces dejó el drama y comenzó a entender que el mundo seguiría rodando, con problemas y adversidades.

Sin embargo, los referentes femeninos son importantes: los casos de grandes mujeres que han roto los paradigmas. No obstante, hay un problema. Ana Victoria considera que infortunadamente hay más mujeres extranjeras como referentes de inspiración en la mujer mexicana. Las líderes mexicanas son muy pocas. “No es cuestión de demeritar, cada una ha hecho grandes cosas, pero si lo pensamos, ciertamente casi no existen en el país”, lamenta.



¿Y después de emprender?

Karla y Gina opinan que al emprender se generan nuevas oportunidades de alto impacto para el entorno; coinciden en que es importante hacer negocios para detonar el estado de bienestar del jefe, de los empleados y de la comunidad que hace uso del servicio o del producto.

“Yo me considero una mujer ambiciosa que gusta del dinero, pero me gusta más ayudar a la gente y generar oportunidades desde mi trinchera”, dice Karla. Por su parte, Verónica asumió el reto de emprender por aprender más, por ser una mujer activa en constante actualización.

“Tienes recursos o has aprendido algo, úsalo, no para encerrarte, sino para lograr o crear algo”, afirma Ana Victoria. “Todo es con base en objetivos; se trata de alcanzar y repercutir positivamente en México.”



Conclusión

Estas mujeres emprenden no sólo por dinero, sino para trascender. Como empresarias, es importante tener un plan enfocado en el crecimiento y la escalabilidad de la empresa, pero en la lucha por el equilibrio personal y profesional, ¿qué sigue para ellas en los próximos cinco años? Karla trabaja arduamente para lograr que su empresa sea pública en la Bolsa Mexicana de Valores, así como cursar un programa ejecutivo en Harvard.

Verónica, más allá de una faceta de crecimiento y escalabilidad empresarial, se ha puesto el objetivo de ir a comer una vez a la semana a su casa con sus hijos.

Gina se proyecta feliz haciendo lo que quiere: ser más enfocada en sus prioridades y en el crecimiento y escalabilidad de su empresa. Ana Victoria no se visualiza con claridad en un horizonte de cinco años, pero quiere continuar con el crecimiento de su aceleradora de negocios de alto impacto, internacionalizarla y tener programas que no sólo ayuden a emprendedoras, sino también a ejecutivas. 

Cómo Jack Ma superó sus 7 fracasos

El hombre más rico de China fue rechazado de 30 empleos, pero como su héroe Forrest Gump, siguió "corriendo". 



Jack Ma hoy tiene 51 años y tiene más de 23 mil millones de dólares. Sin embargo, en el pasado este empresario solo ganaba US$12 al mes como maestro de inglés (aunque era igual de feliz). 
Sus logros son casi inconcebibles debido a sus humildes orígenes. En su camino se equivocó más veces (y de formas más espectaculares) que la mayoría de nosotros podríamos soportar.
Aquí hay 7 fracasos en los que Jack Ma, el hombre más rico de China, tuvo que mantener sus ánimos, justo como su héroe, Forrest Gump

1. No se rindió tras reprobar sus exámenes

Jack Ma no era un buen estudiante. De hecho, casi no pudo entrar a la secundaria. 
“Reprobé exámenes clave de primaria dos veces, no pasé exámenes de secundaria tres veces y no fui aceptado a la Universidad en dos ocasiones diferentes…” Auch. Estas son algunas de las cosas que la mayoría de nosotros jamás tuvo que decirle a sus padres. 
Pero sorpresivamente, Jack no está solo. En la tradición de otras grandes mentes personajes como Albert Einstein, Winston Churchill y Abraham Lincoln tuvieron grandes dificultades con la escuela antes de transformar el mundo. 

2. Sacó 1 de 120 puntos en la sección de matemáticas de su examen de admisión a la universidad 

Fallar es una cosa, pero sacar menos del 1% en un examen es otra cosa por completo. Y no fue porque Jack no se hubiera preparado. Hasta el día de hoy, el hombre más rico de China tiene muchas dificultades con las matemáticas a pesar de que su empresa, Alibaba, es una firma tecnológica. 
Para citar a Ma: “No soy bueno con los números, nunca estudié administración y hasta la fecha no puedo leer un reporte de contabilidad”. 
Resulta que nunca tuvo que ser hábil con las matemáticas para ser multimillonario. Tal vez es más impresionante que en su niñez jamás escuchó la palabra “computadora”. 

3. No se detuvo pese haber sido rechazado 10 veces de Harvard 

Lo que sorprende no es que haya sido rechazado de Harvard 10 veces, sino que haya hecho el intento tantas veces. Esto nos muestra que Jack Ma es el paradigma de la persistencia. “Lo más importante que debes tener es persistencia”. 
Después hizo el examen para Hangzhou Normal University de donde sacó un título en Letras Inglesas. 

4. Se mantuvo optimista a pesar de ser negado en 30 trabajos 

Después de graduarse de la escuela, Ma trató de encontrar trabajo en 30 lugares diferentes y en todos y cada uno de ellos lo rechazaron. 
Incluso trató de ser oficial de policía, pero en la academia simplemente le dijeron “No eres bueno”. 
Afortunadamente, justo como en su película favorita Forrest Gump, Jack siguió “corriendo”. “Hoy fue cruel y mañana será más cruel. Pero el día siguiente será hermoso”. 

5. Fue el único entrevistado de 24 en ser rechazado de KFC

De una base de 24 candidatos para el restaurante de comida rápida, 23 fueron contratados. Jack Ma fue el único que no fue aceptado. Él se lo atribuye a su baja estatura y falta de “atractivo físico”. 
Su esposa, Zhang Ying (quien se casó con él mucho antes de que fuera rico), ama cómo se ve. “Ma Yun no será típicamente atractivo, pero me casé con él porque hace muchas cosas que los hombres guapos no pueden hacer”. 

6. No obtuvo inversión en Silicon Valley para funda Alibaba

Incluso después de fundar la popular página web, Ma sufrió muchos traspiés. La empresa no generó ganancias en los primeros tres años de su vida. Al principio creció demasiado rápido y casi implotó cuando explotó la burbuja puntocom. En un punto, Alibaba estaba a 18 meses de la bancarrota. 
“Llamo a Alibaba mis ‘1001 errores’”, dijo en una ocasión el empresario. 

7. Le dijo a sus 18 socios en Alibaba que ninguno podría ser ejecutivo 

En uno de los peores errores que cualquier CEO puede cometer, Jack Ma le dijo a sus 18 socios (que inyectaron un capital total por US$60,000) que ninguno podría ser más que un mánager pues su plan era contratar especialistas para el consejo directivo. 
Esto, él asegura, fue el peor error de su vida. “Lo que aprendí de los días oscuros de Alibaba es que debes hacer que tu equipo tenga valor, innovación y visión”. 

Si al principio no triunfas…

Jack Ma es la historia clásica de “La Cenicienta” en los negocios. Pero más que su nivel de riqueza, lo verdaderamente impresionante es su persistencia. Él es prueba de que no hay una serie de fracasos (sin importar lo depresivos que sean) que pueda evitar que alguien logre sus sueños. 
Como Jack suele decir: “Siempre tendrás una oportunidad de triunfar si no te rindes. Darse por vencido es la mayor de las derrotas”.

Diez consejos de Jack Ma, el fundador de Alibaba

Fundador de Alibaba, la tienda online más grande del mundo, cuyas ventas superaron en 2012 a la suma de las de Amazon y eBay. Segunda persona más rica de China. Primer hombre chino en ocupar la portada de Forbes. Fortuna de 22.700 millones de dólares. Pero nadie le regaló nada: creció en una familia humilde de músicos, se educó en las estrictas reglas marxistas de la China comunista, suspendió dos veces el examen de selectividad, le rechazaron en una docena de trabajos y terminó impartiendo clases de inglés con un sueldo de doce dólares al mes. Eso le da licencia para decir una frase que salida de otra boca sonaría arrogante: "si usted no es rico antes de los treinta y cinco es porque no se lo merece". Y también para darnos estos diez consejos.



1. "Si el 90% de los participantes en una Junta votan a favor de un proyecto, lo descarto automáticamente. La razón es muy sencilla: si todas esas personas ven esa posibilidad con tanta claridad, lo más probable es que muchas otras personas estén ya trabajando en eso, por lo que no vamos a ser los líderes de ese campo".

2. "Si te deprimes frecuentemente y no dejas de quejarte, esto se vuelve parecido al alcoholismo: cuando más bebes, peor se vuelve. En tu camino hacia el éxito te darás cuenta de que las personas exitosas no se quejan y no lloran".

3. "Solamente los tontos utilizan la boca para hablar. Una persona inteligente habla con la cabeza; una persona sabia, con el corazón".

4. "Los clientes son el número uno. El número dos, los empleados. Y solo después, en el número tres, los accionistas".

5. "Tengo el principio que aplico: tu actitud hacia el trabajo y las decisiones que tomas son más importantes que tu capacidad".

6. "Si tu contrincante es más pequeño o más débil que tú, igualmente debes tratarlo como a un igual. Y, de la misma manera, si tu contrincante es más grande que tú no debes tenerle miedo".

7. "Busca como socio a alguien que complemente tus propias habilidades. No necesariamente necesitas a alguien exitoso".

8. "Procura que a tus empleados les dé gusto ir a trabajar".

9. "La competencia es como una partida de ajedrez. Si perdiste, siempre puedes jugar otra ronda. Pelear no es necesario".

10. "¿Cuáles son tus obligaciones? Tus obligaciones son: ser más aplicado, trabajar más y tener más ambiciones que los demás".

¿Cómo defines el precio de tus productos?

Te damos 6 formas sencillas y directas para definir el valor de lo que vendes y darle una oferta de valor a tus clientes.



“Si produzco una mesa con madera sustentable, doy empleo a mujeres en situación vulnerable, añado acabados de lujo y además sé que se podría vender con un precio cuatro veces su costo de producción, ¿qué precio final debe tener la mesa?”
Finalmente tienes tu producto listo para salir a la venta. Después de muchos años de trabajo lograste generar algo que se venderá como pan caliente. Solo bastaron lágrimas, sudor frío y horas mirando hacia el cielo para encontrar aquel producto que te enorgullece ofrecer, vender y hacer llegar a todo el planeta. Has creado toda una organización con empleados, inventores, administradores, activos fijos, maquinaria y cientos de otros requisitos y te encuentras frente a la hoja de cálculo para poder decidir una de las cosas más sencillaspero a su vez más importantes de tu proyecto o empresa: ¿qué precio le doy?
La pregunta no es tan complicada si lo que se venden son productos con precios sugeridos al público o si están regulados por entidades de gobierno (por ejemplo, la gasolina hasta el 2015). También si el precio lo marca el mercado, como en el caso de los commodities (café, trigo, etc.), no hay mucho más que hacer. ¿Pero qué sucede cuando aquello que se produce debe incluir todos los costos tangibles, las externalidades, el riesgo, la elasticidad de la demanda y demás factores que hacen que la decisión no sea tan sencilla. ¿Cuánto puedo cobrar por mis productos y servicios cuando no existe un producto similar en el mercado, cuando mi producto es mucho mejor que la competencia o bien cuando mi producto o servicio tiene una serie de atributos de valor intangible o de impacto que lo diferencian del resto? Puedes pensar que realmente la pregunta no es tan difícil.
“¿Qué tan difícil es sumar materias primas y mano de obra? 2 + 2 = 4, y si deseo sumar un poco de utilidad, la ecuación sería: 2 + 2 + 1 = 5; entonces, ¿cuál es el problema?”
En un negocio más complejo, como el 99.999% de los casos, hay que añadir a la ecuación otros muchos valores para poder determinar los precios: gastos fijos (administración, renta, etc.), costos variables (capacitación, gastos de transporte, etc.), costos relativos a la incertidumbre macroeconómica (incrementos  en tipos de cambio para insumos importados, incrementos en precios de combustible, energía, etc.) y otros más.
Y todo se complica más al existir otros factores a tomar en cuenta como los precios que marca la competencia o las externalidades del producto (su contaminación ambiental) o los atributos de valor (si es socialmente responsable o de innovación social).  
Los economistas llevan ya muchos años tratando de definir cuál es el valor de los productos y mercancías. Es con Marx que se comienza a hablar del valor de uso y del valor de cambio y más contemporáneamente, es la teoría económica moderna la que sostiene que el precio se determina por la interacción de las fuerzas de la oferta y la demanda, siendo que este precio tiende al equilibrio en forma natural.
Pero si no quieres sumergirte en todo ello y enfocarte directamente a tu negocio, aquí tienes cuatro formas para saber cómo determinar el precio de tus productos o servicios:
1. Por el precio que marca la competencia: el mercado siempre será elmercado y es una muy buena manera de saber hasta dónde puedes forzar el precio de venta. Si tu competencia llega a 10, sube a 9-11. Tu competencia (el mercado), sobre todo si eres emprendedor, tiene mucha experiencia en todas estas cosas. Aprovéchala a tu ventaja y juega con el precio. Puedes ver hasta dónde puede llegar tu precio y seguir teniendo clientes. El único problema: puede ser el caso de que tengas productos únicos con competencia similar mas nunca igual, con lo cual tendrás que utilizar por largo tiempo el famosísimo prueba y error hasta encontrar el dato correcto.
2. Para satisfacer costos y obtener utilidades: muchos piensan, entre ellos yo, que lo más importante de una empresa naciente no es ser “la más grande” o “la de más ventas en Latinoamérica” o “un referente mundial en [escribe aquí lo que dice tu misión, visión, etc.]” sino sobrevivir hasta consolidarse. La supervivencia viene muchas veces gracias al arduo y penoso camino de cubrir costos y pensar cómo lograrlo mes con mes. Este camino no tiene atajos e implica una gran necesidad de educación al mercado para que éste comprenda por qué razón comprar tu producto y no el del otro. Problema: si tus costos son mucho mayores a los de la competencia, lo cual es muy probable, y tus atributos de valor no son superiores, entonces el precio limitará de manera negativa tus ventas.
3. Por  el precio máximo o mínimo que fijan los proveedores o el gobierno: este no tiene mucho de fondo. Si no te dejan vender más caro o más barato, no hay mucho que hacer al respecto. Te hace la tarea mucho más fácil pero olvídate de subir los precios conforme suba la demanda u otras herramientas con las que juega el mercado. Problema: verse en la necesidad de reducir costos para generar utilidades, lo cual podría limitar el llegar a otros mercados.
4. Por experiencia y olfato de venta: el vendedor es vendedor desde que nace, se dice en la calle. Y lo es precisamente porque conoce intuitivamente su mercado y sabe cómo llegar a él. No obstante, tampoco hay atajos para tener experiencia. Por ello es tan cara y tan escasa. El buen olfato se paga y se paga bien. Problema: la experiencia no siempre incluye innovación y adquisición de nuevas tecnologías o instrumentos para llegar a nuevos mercados.
5. Por instrumentos profesionales: tan fácil como contratar a una empresa para realizar un estudio de mercado y saber cuánto es el precio máximo y mínimo que estaría dispuesto a pagar un cliente por tu producto. Además de ello, puedes conocer otros muchos datos que le harían bien a tu negocio: Problema: es costoso.
6. Por lo menos tres de las anteriores: simplemente, la mejor opción. Usa todas las herramientas a tu alcance para determinar el precio de tus productos. Lo que menos quieres es lograr salir al mercado después de tantas dificultades y algo como un número (a veces) arbitrario sea aquello que hunda el barco.

10 maneras de ganar dinero mientras duermes

Dado que todavía vivimos en la era de los intereses, no es tan difícil ganar capital extra sin mucho esfuerzo.  




¿Recuerdas cuando te advierten tener cuidado con las deudas porque el interés nunca deja de perseguirte, jamás duerme o toma vacaciones? Bueno, lo contrario es verdad también. ¿Tu dinero genera más dinero mientras duermes? Suena demasiado bueno para ser verdad, ¿no? Como seguimos viviendo en el mundo del interés, no es tan difícil ganar un poco de dinero extra
Con eso en mente, aquí hay 11 maneras en las que, de hecho, puede ganar dinero mientras duermes. 

1. Empieza un blog 

Tal vez la manera más popular de tener ganancias pasivas es tener un blog. Solo te toma un par de minutos abrir uno: nada más tienes que comprar tu dominio y pagar por el hosting
Después deseo, debes empezar a crear contenido que atraiga al público te interesa. Por ejemplo, si eres un contador que ha ayudado a pequeños negocios con sus impuestos, entonces de eso debes escribir. Yo tengo uno que ayuda a los consumidores y genera miles de seguidores al mes. 
Asegúrate que tus temas sean populares. Si amas a tu roca mascota, bueno, dudo que haya mucha gente que visite tus páginas para monetizarlas. Aunque nunca se sabe. 
Una vez que tengas seguidores, puedes empezar a generar dinero con: 
  • Comisiones por afiliación: aquí es donde puedes promocionar los productos de otras personas. Asegúrate de que estas ofertas sean relevantes a tu blog. Por ejemplo, si escribes de contabilidad, puedes ofertar los servicios de un socio o software relacionado. Una vez que alguien te siga, puede recibir un código único para recibir material exclusivo. 
  • Publicidad: si tu sitio tiene suficiente tráfico, los anunciantes se interesarán por él. Puedes empezar cobrando poco, pero después incrementar tus tarifas. De nuevo, tu sitio debe tener calidad. 
  • Encontrar patrocinadores: es un poco diferente a solo vender anuncios en tu página. Los patrocinadores pueden tener contenido de calidad con un logo. 

2. Vende tu producto de información

Si eres experto en esta área, puedes crear productos como eBooks y videos y venderlos en tu blog.  Puede que tome tiempo desarrollar estas ofertas y crear el mercado, pero una vez que lo logres, puedes recolectar las ganancias. 

3. Gana regalías

Si eres un músico talentoso, actor o autor puedes generar regalías por tu trabajo. En otras palabras, las personas pagarán por usar tu trabajo en sus propias obras. Hay mercados como Royalty Exchange donde puedes ofrecer tu trabajo o cambiarlo por otros activos creativos. 

4. Crea tu propia comunidad de membresía

Si ya tienes un nombre en tu industria, puedes crear una comunidad donde los miembros reciban material de alta calidad que sea diferente al que entregas a las personas que no son miembros. 
Un ejemplo claro es el autor de Entrepreneur EE.UU. Timothy Sykes que gana más de US$100,000 al mes en ingresos pasivos a través de su comunidad donde explica cómo participar en la Bolsa de Valores. 

5. Instala un servicio de respuesta automática

Una herramienta de negocios online común es un servicio de respuesta automática para vender servicios, productos o membresías. Se trata de que las personas dejen su correo electrónico en tu sitio y a cambio reciban un email automatizado con un link de descarga o información especial y materiales de seguimiento. 
Necesitarás una plataforma como OptinMonster o Quick Sprout

6. Renovar sitios web

Puedes construir y hacer crecer páginas web para luego vendérselas a clientes interesados. Hay mercados especializados como Flippa que te ayudarán a generar muy buen dinero extra. 

7. Vende productos físicos 

Al igual que con un blog, hay muchas maneras en las que puedes tener ingresos pasivos vendiendo productos. Una manera muy simple es comercializar lo que ya no usas en eBay. También puedes lanzar tu tienda de eCommerce como Shopify y Etsy. Literalmente te darán todo lo que necesitas para empezar a vender por la red. 

8. Invierte en acciones

Cuando inviertes en títulos te vuelves accionista. Esto te da derecho a una parte de las ganancias de una compañía. Invertir en papeles bursátiles es una manera popular de generar ganancias pasivas por años y, gracias al internet, es increíblemente fácil de hacerlo. 
Recuerda que el tipo de acciones y rendimientos que te atraigan pueden variar según la etapa de vida en la que te encuentres. Puedes empezar con una muy segura como los Cetes y después participar en fondos de inversión más complejos. Asesórate bien antes de comprometerte y no olvides nunca poner “todos los huevos dentro de una misma canasta” (diversifica). 

9. Préstamos peer – to – peer

Compañías como Harmoney y Prestadero han creado una nueva industria donde todos pueden ser prestamistas. Puedes revisar las peticiones que hay en estas plataformas e invertir en ellas. Obtienes tasas de interés muy interesantes y tener más de un proceso activo. 

10. Renta una propiedad

Gracias a servicios como Airbnb puedes rentar tu casa cuando sales de la ciudad u otra propiedad. Es más, puedes rentar tu garaje, estacionamiento y hasta oficina. Es un buen “dinerito extra” que no te requiere mayor esfuerzo que publicar un anuncio. 

El secreto para ser quien sueñas ser

Somos la suma de lo que hacemos en la vida, así que levántate y ve hacer lo que debes hacer.



Vivimos para ser, no para hacer, ¿verdad? 
Siempre me ha gustado pensar así porque me ayuda a enfocarme en el presente, no solo en la siguiente cosa que tengo que hacer en mi lista de pendientes. Pero también esta actitud tiene un lado negativo pues puede hacer que creamos que de alguna manera somos más que la suma de nuestras acciones, lo cual es mentir. Lo que hacemos realmente tiene un impacto en quienes somos. 
Cuando nos perdemos pensando en quién queremos ser, nuestro ego toma el control y dejamos de trabajar. Empezamos a dar más importancia en las cosas que no importan (como nuestra posición en la vida y qué opinan los demás), en lugar de todas aquellas cosas que podemos lograr. Lo cual es una verdadera lástima. 
Eres lo que haces. Cuando no lo haces, no eres lo que quieres ser. No te ganas un título por las cosas que hiciste en el pasado y ciertamente no lo ganas solo porque tu lindo ego lo demanda. 
¿Eres un conferencista? Perfecto, ¿qué charla estás escribiendo?
¿Eres un emprendedor? Padrísimo, ¿cómo te aseguras que tu negocio esté resolviendo un problema real? 
¿Eres un líder? Interesante, ¿estás ayudando de manera activa para que otra persona se vuelva su mejor versión? 
¿Eres un autor? Súper, ¿qué vas a escribir hoy en la tarde? 
Los títulos no importan si no producen valor. Si acaso, a veces evitan que se produzca algo bueno porque hacen que el ego crezca de manera gratuita. Incluso si los títulos significan algo, solo son merecidos si corresponden a acciones que realmente se cumplan. 
En lugar de preocuparte por tu siguiente promoción o convertirte en X, Y o Z, enfócate en el trabajo que quieres hacer y ¡hazlo! Deja de preocuparte por alcanzar cierto título o cargo, y empieza hacer el trabajo que siempre te ha gustado y así conseguirás el título. ¡Boom! Encontraste un camino corto hacia un alto grado de contribución. 
En vez de estar pensando en cómo te va a evaluar la gente como escritor y a la vez escribir el siguiente bestseller de tu país, simplemente escribe. Deja de solo pensar, surfear en la red y solo observar la pantalla de tu computadora. Escribe una palabra tras otra. Entonces serás un escritor y creador. De otra manera solo eres un consumidor. 
Es decir, no se trata de que te preocupes por ser exitoso, sino de hacer trabajo exitoso. Haz las labores que desde el fondo de tu ser sabes que debes estar realizando. No te preocupes por los que digan los demás, mejor busca tu propósito personal y dedícate a una actividad que tenga sentido y que te haga sentir pleno. 
¿Cuál es el secreto para ser quien siempre soñaste? Deja de enfocarte en convertirte en alguien. Es el objetivo equivocado. Mejor trabaja para cumplir tu misión en la Tierra. El ser alguien se dará por añadidura. Y si no, al menos habrás pasado tus días haciendo lo que debías hacer y sabrás que utilizaste tu tiempo en cosas que realmente te importaban.

4 reglas que tienes que saber para poder ser millonario.



Mark Weitz es un profesor de la U. Carolina, consiguió que 400 alumnos abandonaran la universidad por 100.000 dólares cada uno, ya que estos alumnos aparte de las teorías sobre finanzas y negocios se les enseña a crear negocios y aplicarlas con más práctica que teoría. Luego dicen que porque EEUU es mejor que otros países porque es la cuna de los empresarios.
1. Las finanzas personales…. son eso:”personales”.
En lo que es dinero, es como cuando vas a comprar un polo, no hay una talla igual a todas. Las finanzas son personales, eso quiere decir que no hay reglas que se aplique para todos, ni pasos que funcione igual para todos.
2. El tiempo es tu mejor amigo.
No importa que edad puedas tener. Comienza a ahorrar desde ahora mismo, si tienes 20 o 40 o 50 es el primer consejo que este profesor da sus alumnos. Pero si no ganas lo suficiente para ahorrar, pues busca otras vías para ganar dinero.

3.- Tener el sentido común en las finanzas personales.
El profesor pregunta a todos sus alumnos si creían que la mayoría de las personas tienen mucho éxito con el dinero. Los alumnos dijeron que no, Puesto que tienes que dejar de hacer lo que la mayor parte de la gente hace y hacer algo diferente.
4. Puedes cometer muchos errores, pero no está permitido NO tener un plan.
Así de simple no tener un plan es igual a fracasar.